Lunes, 08-09-08
La Federación tiene por costumbre invitar a los partidos de la selección a un miembro de cada club que cede jugadores. En el choque reciente frente a Bosnia, Gaspar Rosety acudió en representación del Real Madrid y el invitado tuvo la ocurrencia de bajar al vestuario al final del partido para saber cómo se encontraban los internacionales blancos. La presencia de indiscreto motivó que algún miembro con peso en la Federación se molestase porque esos lugares sólo son de acceso libre para los profesionales.

