Lunes, 08-09-08
La afición francesa está de uñas con su selección después de la sonrojante derrota en Austria (3-1), un sentimiento que se ha visto reflejado en los principales periódicos. Y sitúan en la diana de los culpables al seleccionador, Raymond Domenech.
«Domenech no sobrevivirá una falta de reacción contra los serbios», escribió ayer el prestigioso diario «L´Equipe», la biblia deportiva para los seguidores «bleus». «La clasificación para el Mundial 2010 empieza con una pesadilla», resaltó «Le Figaro». Más sibilino fue «Liberation»: «Domenech debe preocuparse». Los jugadores y el seleccionador no quisieron ni ver los periódicos en la concentración.
Sí dio explicaciones el tecnico, aunque algo difusas: «Cuando se pierde siempre duele. No hubo manera, la cosa es dura. Aún quedan muchas batallas por librar». Y de ahí no se movió pese a las reiteradas preguntas de los periodistas.
La patata caliente está ahora encima de la mesa del presidente de la Federación gala, Jean-Pierre Escalettes, quien podría apostar por la destitución si no mejoran los resultados. A la pregunta de si el miércoles en el Stade de France está en juego la cabeza de Domenech, el jefe de la Federación contestó de modo un tanto evasivo: «Ya no estamos en la época de la guillotina»

